Benzoin

Benzoin

Una resina cálida y balsámica con una suave dulzura similar a la vainilla. El benzoín se ha utilizado en el incienso y la perfumería durante siglos, valorado por su rica profundidad envolvente y propiedades fijadoras.

Pirámide de Fragancia

Notas de SalidaApertura dulce y ligeramente empolvada
Notas de CorazónResina cálida de vainilla-balsámica
Notas de FondoCalidez profunda, similar al ámbar, con sutiles matices de canela

Carácter Olfativo

Dulce, balsámico y cálidamente resinoso. El benzoín tiene una suave calidad de vainilla con toques de canela y una profundidad empolvada, similar al ámbar. Es reconfortante sin ser empalagoso.

Origen y Cosecha

Extraído de la corteza de los árboles Styrax nativos del sudeste asiático, principalmente de Sumatra y Tailandia. La resina se recoge haciendo incisiones en la corteza y permitiendo que la savia se endurezca. Se utilizan variedades de Siam y Sumatra en perfumería.

Moléculas Clave

El benzoato de coniferilo y la vainillina impulsan el carácter dulce y balsámico. El ácido benzoico proporciona fuerza fijadora. Los cinamatos en traza contribuyen con una leve nota especiada.

Seguridad y Regulación

Generalmente bien tolerado en concentraciones de fragancia fina. Puede causar sensibilización en individuos con alergias al bálsamo. Cumple con las pautas actuales de IFRA.

En la Perfumería

Un fijador clásico de nota base utilizado en composiciones orientales y ámbar. Se encuentra en Shalimar de Guerlain y Opium de YSL. Combina bien con vainilla, labdanum y sándalo. En KIDA KYO, el benzoín añade profundidad y dulzura.

Historia

Utilizado en ceremonias religiosas en toda Asia durante más de mil años. Conocido como 'benjamín' en el comercio europeo temprano. Se convirtió en un elemento básico de la perfumería francesa en el siglo XIX como fijador y edulcorante en composiciones orientales.